"VIVALBOS"

A mediados de marzo del año 2002, un carabinero junto con el mayordomo del edificio ubicado al fondo de la calle Elisa Cole, llegan apresuradamente a mi taller para que les abra en forma urgente uno de sus departamentos.

Sabía perfectamente que llegaría el día que me enfrentaría a esto. A pesar que había cobrado en forma escandalosamente exagerada, igual me habían aceptado el presupuesto. Siempre me había preparado para eludir tal situación, pero hubo algo que predestinaba mi presencia en esta escena.

Aunque el delicioso almuerzo había saciado mi "panzota", el provecho no había comprometido mis sentidos, ningún nutriente llegaría jamás a energizar mis células; el controlado colapso nervioso trataría con total indiferencia el especial menú preparado por mi vecina, en fin, en este estado catatónico fracasaba todo autocontrol.

A la llegada esperaba un grupo de aproximadamente cinco personas, entre ellos dos carabineros más, don Avelino; mi contratante, y unos vecinos curiosos pertenecientes a la junta de vigilancia.

Luego de las respectivas presentaciones tuve que disfrazarme de "experiencia" y templar los ánimos de coraje tomando punta en la procesión al ascensor y de ahí al sexto piso, en donde somos recibidos inmediatamente con dos certeros golpes en las fosas nasales, por la lógica putrefacción del "cadáver" al interior del departamento 602.

  • ¡Phuff, con este clima y este olor han de haber pasado por lo menos un par de días de producido el deceso!,.. ¿¡como no iban a sentir antes los vecinos!?.
  • ¡Un olor extraño se había percibido, pero pensábamos que era algo pasajero, y como habían estado cambiando unos medidores de gas allá afuera, por eso nadie reclamó antes, pero esto ya es inaguantable!.
  • ¡Bueno, es lo mas lógico!. El calor acelera la descomposición y si es que como dicen, solo hoy se dieron cuenta de esta fetidez ,........¿o no sargento?.
  • Afirmativo señor Hernández, así debe ser..... Por lo que veo tiene experiencia en estas cosas, ¿ya sabía que masticar cáscaras de limón son la solución para enmascarar algunos olores?.
  • Es que yo no puedo taparme las narices como ustedes, y con el apuro olvidé de pasar a buscar una mascarilla a la "Nueva Paris",.......por lo demás no estaba preparado en realidad para esta situación, ni física ni anímicamente.

Por lo que comentaban los presentes, nos enconaríamos con una hermosa veinteañera estudiante de sociología, asesinada, lo más probable por su novio unos días antes, luego de una de sus acostumbradas discusiones. ¿Y por el olor?.....unos "feos y aceitosos gusanillos".

La angustia propia por tal situación y la desconcentración que provocaban las especulaciones y comentarios de los "testigos" hacían retardar la apertura de la puerta del 602. Departamento alquilado por sus provincianos y pudientes padres, a quienes solo luego de la confirmación del deceso, se les daría la mala nueva.

  • ¡Ya, la puerta está abierta!,...........¿quién primero?.
  • ¡Mi sargento parece!,........¿o no?. -dice el cabo.

Uno a uno ingresamos silentes y curiosos al alfombrado living-comedor del amplio departamento y el olor comenzaba a revolver aun más nuestros estómagos.

Todas las miradas se dirigieron al mantel de la mesa del comedor revelándose ante nuestros ojos el cuadro mas decepcionante y sorprendente que os podáis imaginar....¡no había cadáver!. Solamente se trataba de un montón de almejas en descomposición y los restos de conchas y limones tirados por doquier y otros restos de basura y envases diversos. ¿y la gente?,......¡ni por donde!. Así que ante el olor y la "falsa alarma" apresuré mi pago retirándome a mis quehaceres habituales del taller.

Luego me enterarían que el "parcito de tejos" había resuelto seguir comiendo otros "reconciliadores y afrodisíacos" mariscos más frescos en el departamento de Viña del Mar, en donde decidieron tomarse unas "pequeñas vacaciones", olvidándose por completo del aseo y la obligaciones que les demandaba la calurosa capital..... total .........

"Papito paga"....¡Quiubo!.

fin