Tiiiiiiiiiiiiiit y retiiiiiiit

 

La primera vez, como a todo el mundo lo esperé pacientemente todo el día para enterarle que frente a mi local, "por favor" no me volviera a estacionar su auto, ya que ese espacio lo destinaba para estacionar los de mis clientes.

La segunda vez, consideré que siendo lunes, a lo mejor lo habría estacionado el domingo y le habrían doblado el turno, por eso no lo habría sacado de ahí. Pero al salir en la tarde de su trabajo me mostró total apatía ante mi segunda petición, la soberbia y la indiferencia se había apoderado de su ser, no tomándome para nada en cuenta............¡bueno!.

¿Y ahora sería la tercera vez?,....

...¡no, eso no se volverá a repetir nunca más!.

Fue entonces que "el animal" se apoderó inmediatamente de mí,....... ¡y en ayunas más encima!,..... entonces al sacar la primera "barrera de fierro macizo" desde mi negocio, "ex profeso" le acaricié con rabia la puerta del lado del chofer al FIAT rojo, dejándole una "caricia" de unos cincuenta centímetros más o menos.

   

este monstruo

soy yo........

..."enojado"

 

Inmediatamente la alarma comenzó a emitir su bulla característica, mientras unos metros mas allá dejaba caer la barrera "arrastrándola", para así desprender el resto de pintura roja que había quedado en la arista responsable.

La delatora sirena no acallaba en su misión, mientras ya la segunda barrera dejaba en la posición de costumbre custodiando mi estacionamiento, luego continué colgando los pendones publicitarios. En ese preciso instante, se oye desactivar la alarma y aparece el dueño del FIAT, tratando de investigar el motivo de la alarma.

Luego de dar una segunda revisión, se da cuenta de la fea "caricia" que adornaba esa puerta. Comienza así a sacar conclusiones, relacionando la activación de la alarma con la barrera que yacía junto a la solera. Buscaba y buscaba algún rastro de pintura en las barreras, pero no pudo encontrar nada que me inculpara directamente, ¡aunque la situación era obvia!.

Tras "azuzamiento" por parte del guardia de Chilectra, quien sospecha de mi culpa, se acerca a mi local para interrogarme por lo sucedido. Valiente el tipo, considerando que ya me había disfrazado con la mascara de "bestia intratable" que me conocen mis eventuales enemigos y ahora en la foto ustedes.

Como el Vesubio en el -79 entré en erupción.

Ahí partí raudo a encarar al "orejas de paila" que estaba haciéndose el desentendido en el umbral principal del 266 de Vicuña Mackenna.

Quien haya estudiado "lógica", ha de saber que esa séptima negación es una afirmación,..... ¡pero que iba a saber ese "pelacables" de lógica matemática!.

Ahí fue que el estúpido "cabeza de palo" emprendió apresurada y nerviosa huida con auto y todo, no volviendo a estacionar jamás frente a mi local.

¡Pero la amenaza estaba tirada!.............

¿Con qué cosa sería que se iba a vengar conmigo?.

Con la "cara de bestia" que pongo cuando me enojo, no creo que se atreva a encararme nuevamente. Lo único que podría hacer es ponerle "algo" a los candados.

-¡pero si yo soy cerrajero!, ........

¿¡Cual es el problema!?.

A mi llegada el otro día, desde una cuadra más o menos divisé movimientos extraños en el área. Mis vecinos de Chilectra de donde era empleado el dueño del "auto tatuado" infantilmente, daban a entender que se me esperaba.

Al llegar y tomar el primer candado me percaté que un "tapón de poxipol" sellaba el orificio del cilindro.

De reojo notaba los "curiosos comentarios burlones" de los espectadores distantes.

¿Qué pensaría esa "manga de imbésiles"?,....

¿Qué me habían dado alguna sorpresa?.

Había colocado previamente en mi llavero un "sacacositas"; especial "ganzúa" destinada a extraer cuerpos extraños desde una cerradura, así ni siquiera tuve la necesidad de recurrir a mi maletín de herramientas para salvar la situación.

Presionando estratégicamente logré entonces sacar fácilmente el tapón de"poxipol" de cada uno de los candados, para luego abrirlos sin dificultad con sus respectivas llaves.

¿Y porqué fácilmente?,......

¡¡¡¡¡porque a mis candados siempre les aplico aceite en el cilindro!!!!!.

Justamente para cuando algo así les pase, no se adhiera ningún tipo de pegamento como el "poxipol" o sus similares.

El asombro ante la decepción se transformó en burlas contra el "estúpido, maldadoso y vengativo vecino", quien al día siguiente al abordar su auto para ir a su casa, se encuentra con un papelito igual a este adosado al parabrisas, el cual dice:

A la distancia le vi leerlo, rascándose reflexivo su "cabeza de palo" y luego mirar rápida e instintivamente hacia mi local; reflejando en su figura el sentimiento de "odio e impotencia avergonzada", la cual "arrugó" en su puño junto con el papel, tirándolo fuerte y con rabia hacia la calle; aceptando así su "definitiva derrota"........el.....muy bien descrito.............."tiiiiiiiiiiiiiit y retiiiiiiit"...........de su madre.

fin