Elegancia en metal

Durante la edad media, las cerraduras y las llaves eran altamente decoradas. El hierro comenzó a ser trabajado en frío. No era necesario que el forjador trabajase apresuradamente en la fragua; poseía moldes, estampadora, y una sierra que utilizaba con destreza extraordinaria.
Diseñaba cerraduras especiales para las catedrales y las iglesias en la forma de cruz y las embellecía con elaboradas decoraciones. Adquirió habilidades de experto en: repujado, ornamentaciones, recubrimientos, el realzar, estampado, perforación, y delicados tallados populares y de época.

Sobre está una cerradura española vemos una llave con picaporte y pestillo con guarniciones decoradas con formas de animales. Pertenecieron a la reina Isabel. Esta cerradura fue utilizada probablemente para asegurar algún baúl o que contuviera un traje real o sus joyas personales.